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Página 1 de 2 Innovación en equipo para la industria de alimentos y bebidas
Por: Alimentaria México 2010*
Según datos de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), en 2008 la industria de la restauración contaba con 250 mil establecimientos, generadores de 900 mil empleos directos y dos millones 300 mil indirectos, constituyéndose como un importante pilar de la economía de México.
El año pasado la industria participó con el 2,3% del PIB nacional y 23% del PIB turístico, obteniendo ingresos por $154 mil millones de pesos, 2,5% menos que el estimado a principios de 2008, A pesar de las afectaciones por la crisis mundial, la inseguridad pública y las leyes antitabaco que durante el año anterior entraron en vigor, la industria salió avante.
Para este año 2009, la industria previó un nulo crecimiento del sector e incluso vaticinó una severa caída de cerca del 10%, a causa del la crisis financiera internacional. Sin embargo, en el primer trimestre se superaron las expectativas al registrar una caída del 15% en el ámbito nacional.
La actual emergencia sanitaria que vive México a causa del virus AH1N1, afectó severamente al sector. Según datos de Canirac, la afluencia a los restaurantes capitalinos disminuyó 50% los primeros días de la contingencia, conforme los días pasaron se llegaron a registrar bajas de hasta 80% en los restaurantes de la ciudad, así pues las ventas en la industria cayeron prácticamente 70% ante la falta de comensales, por el virus.
Ante esta situación, la industria de la restauración debe encontrar soluciones que le permita ahorrar y eficientar sus negocios con la finalidad de no seguir incrementado sus perdidas. El consumo de energía constituye uno de los factores de mayor peso en cuanto a costos totales en el sector de alimentos y bebidas. Un consumo eficiente de la misma permite a las empresas alcanzar una mayor productividad y calidad en su actividad. De ahí que las posibles mejoras que se logren implementar para disminuir el costo energético son fundamentales en la optimización económica y productiva del sector.
Las políticas públicas y el acelerado cambio tecnológico han aumentado los potenciales económicamente viables de eficiencia energética y de aprovechamiento de la energía renovable en el país, debido a que los equipos y sistemas consumidores de energía que existen actualmente en el mercado son energéticamente más eficientes.
Un consumo inteligente En México se desperdicia del 30 al 40% de la energía generada, con impacto directo en los elevados costos de los recibos que se tienen que pagar. Si se hace un gasto energético eficiente mediante un consumo inteligente, empresarios dedicados a este sector podrían beneficiarse de importantes ahorros en las facturas de electricidad.
En este sentido, el principal reto para la industria es el de continuar y consolidar los proyectos, programas y acciones de ahorro de energía y energía renovable que actualmente se encuentran en desarrollo, así como formular nuevas estrategias y líneas de acción a través de la planeación e implementación de equipos que fomenten el ahorro.
Una gran parte del consumo de energía esta industria se debe al equipamiento para la exposición y conservación de sus productos, y el primer paso para conseguir ahorros es la selección del equipo que favorezca la eficiencia energética.
Según datos de la Canirac, el consumo energético de restaurantes asciende a 3.900 GWh/año, este podría reducirse considerablemente si dejan de utilizar aparatos que no operan bajo el estándar de eficiencia energética.
Los equipos que más energía utilizan en restaurantes y centros de consumo son los relacionados con la iluminación, la refrigeración y el aire acondicionado, sobre todo en ciudades con clima cálido, en donde si se cambian estos por los adecuados, los ahorros podrían llegar hasta el 80%, de acuerdo con el Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica.
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